Capítulo 139

Elara

—Mierda.

La maldición de Caius fue suave, pero vehemente; su mano se tensó alrededor de la mía.

—Sabía que algo andaba mal. Dos días de silencio, sin despachos, nada…

Apretó la mandíbula.

—Así que de verdad pasó. Hay una guerra.

Guardó silencio un momento, y pude sentirlo procesándolo.

...

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