Capítulo 240

Elara

Los dos se quedaron inmóviles.

Entonces la boca de Emric se curvó.

—Ahí está —dijo. Se despegó de la pared, sin prisa, y por primera vez desde que la puerta se había cerrado con llave pareció de verdad interesado: la máscara de cálculo aburrido había desaparecido, sustituida por algo más af...

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