Capítulo 27

Elara

El calor empezó como un susurro.

Flotaba en algún punto entre el sueño y la vigilia, ese espacio liminal donde el cuerpo registra la sensación antes de que la mente pueda nombrarla. Me hormigueaba la palma; no era el escozor agudo del corte ceremonial de ayer, sino algo completamente distint...

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