Capítulo 300

Maren

Caminé despacio.

No porque tuviera miedo —aunque lo tenía, profundamente, de esa manera específica que nace de entender exactamente en qué te has metido—, sino porque estaba leyendo.

El castillo respiraba como un ser vivo. Eso fue lo primero que noté, incluso antes de que las puertas se sel...

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