Capítulo 302

Maren

—Mi rey —no pudo contenerse el asistente. La voz se le quebró por el esfuerzo de mantenerse respetuoso—. Ella anda con la gente del Lobo Blanco. ¿Por qué le daría su paciencia?

—Cállate, Gallio —dijo el rey.

—Idiota —dije yo. No giré la cabeza al decirlo, y sospeché que eso dolía más que cu...

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