Capítulo 38

Elara

Sentí que se me encendía el temperamento, ardiente e inmediato.

—¿Estás completamente loca? —espeté, abandonando toda pretensión de compostura real—. ¿Qué clase de teoría conspirativa idiota has estado cocinando en esa cabeza paranoica tuya? Y, más importante aún… —di un paso al frente, deja...

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