Capítulo 55

Elara

La ballesta de Kael chasqueó al quedar vacía después de la primera andanada, pero no dudó. Sus manos se volvieron un borrón cuando metió los dedos en bolsillos ocultos y sacó una docena de cuchillos arrojadizos que destellaron plateados a la luz del fuego. Los lanzó con una precisión brutal; ...

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