Capítulo 72

Elara

Las piedras del patio estaban tibias bajo mis pies descalzos; el calor se filtraba a través de los callos que me había ganado tras semanas de entrenamiento implacable. El sudor me pegaba el cabello a la nuca pese al frío de la mañana, y mis músculos entonaban esa canción familiar del agotamie...

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