El regreso de Katherine al castillo

Los cálidos rayos del sol acariciaban suavemente mi rostro mientras emergía lentamente de las profundidades del sueño. Estirando mis extremidades, me permití un breve momento para orientarme y recordar dónde estaba. Me eché agua fría en la cara, un repentino dolor me recordó el moretón que había hec...

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