La sospecha de Jacob

—Vine para leer un poco—dije, las palabras saliendo de mis labios con una facilidad casual que desmentía el tumulto que se agitaba dentro de mí.

Jacob se acomodó en una silla acogedora, sus ojos parpadeando con preocupación. Sentí una pequeña punzada de culpa por el engaño que ocultaba mis verdader...

Inicia sesión y continúa leyendo