La noche de bodas

La tenue luz del salón proyectaba largas sombras, dando a la habitación una inquietante quietud. Jacob lo ignoró por completo, dirigiéndose directamente a sus aposentos. Su dormitorio estaba casi completamente oscuro, con solo dos velas parpadeando, su suave resplandor iluminando la habitación lo ju...

Inicia sesión y continúa leyendo