Capítulo 135

—Hace mucho que no nos vemos.

Me quedé paralizado ante su divina presencia. Llevaba un vestido largo blanco con un delicado bordado dorado en la cintura. Se veía exactamente como la había visto en mi sueño. Sus mirada gris, fija en mí hizo que mi corazón latiera aún más rápido. Quise darme la vuelt...

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