Capítulo 18 Jefe Demonio

Me empiné el resto del vaso de un solo jalón y lo dejé caer sobre el piso con un golpe sordo. Para ese momento, tras cuatro rondas seguidas, el póster de mi pared ya se movía como si estuviera en un barco en plena tormenta.

¿Qué estoy haciendo?

—¡Hip! Pues no es justo —balbuceé con la lengua medio...

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