Capítulo 28 A un milímetro de besarme

Ethan ni siquiera le hizo caso. Me apretó un poco la cintura para obligarme a dar el primer paso y, para mi desgracia, descubrí que bailaba increíblemente bien. Se movía con una seguridad envolvente, guiándome con tanta facilidad que hasta mi torpeza natural logró seguirle el compás sobre la alfombr...

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