Capítulo 241

Punto de vista de Victor

Su risa estaba rota y afilada, como vidrio raspando porcelana: sin calidez, sin motivo, solo la pura locura de algo empujado más allá de su punto de quiebre. En ese instante lo entendí: la mujer que tenía delante ya no era una rival celosa, sino una bestia rabiosa consumida...

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