Capítulo 10 10

―Un Muriel.

La voz de Leocadia desapareció del espejo.

Roque no se movió.

Yo sí.

―¿Cuál?

Su mirada seguía clavada en el cristal empañado.

―Eusebio.

―¿Y quién demonios es Eusebio?

―El padre de Cayo.

Eso consiguió que olvidara durante tres segundos que hacía menos de un minuto tenía la boca de Roque e...

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