Capítulo 21 21

—«Si mi hija llega a amarte, Roque de Izarra, no la dejes quedarse».

Le quité el teléfono de las manos.

—Amplía la foto.

Roque obedeció.

La letra era de mi madre. No porque hubiera estudiado su caligrafía durante años, sino porque todavía conservaba tarjetas de cumpleaños escritas por ella, notas pe...

Inicia sesión y continúa leyendo