Capítulo 30 30

—Que mañana la casa va a obligar a uno de los dos a cruzar las verjas.

Miré las maletas.

La mía era la misma con la que había llegado cinco días antes.

La de Roque era vieja, de cuero oscuro, con una etiqueta sin nombre.

—¿Y por qué siento que ninguna viene con vacaciones?

Leocadia respondió desde e...

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