Capítulo 42 42

—Encontré una nota que dice que no debo llamarte.

Miré el reloj.

Las nueve y doce de la mañana.

—Y aun así llamaste.

—Estoy empezando a sospechar que tengo problemas con la autoridad.

Me senté en la mesa de la cocina con el café entre las manos.

Xiomara, frente a mí, levantó una ceja.

—¿Quién es? —m...

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