Capítulo 45 45

—Que puede desearte sin volver a convertirte en su prisionera.

Miré la frase de la pared.

—¿Y cómo pretende comprobar eso?

La voz de mi madre no respondió.

Al otro lado del teléfono escuché a Prudencia discutir con una puerta.

—Roque, ¿sigues ahí?

—Sí.

—¿Puedes salir?

—Todavía no.

—¿Hay algo más esc...

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