Capítulo 48 48

—Mío.

La voz de Leocadia llegó desde detrás de Roque.

Él se giró.

Yo seguí al otro lado de la verja, con las manos lejos del hierro.

—Explícalo —dije.

Leocadia apareció en el camino. Su figura era más tenue que la última vez que la había visto fuera de la casa.

—Esa frase la dije yo.

Roque frunció e...

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