Capítulo 52 52

—No recuerdo haberte besado nunca, pero sigo queriendo hacerlo.

Me quedé con el teléfono pegado a la oreja.

—Eso es muy inconveniente.

—Para ti.

—Para los dos.

—Yo no veo el problema.

—Porque no recuerdas lo que pasa cuando empezamos.

—¿Qué pasa?

—Nos cuesta parar.

Hubo un silencio.

—Eso ha mejorado...

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