Capítulo 54 54

―No digas nada.

La voz de Roque seguía en mi cabeza cuando desperté.

Xiomara ya estaba vestida y sentada en la cocina con dos cafés.

―No me gusta tu cara.

―Acabo de abrir los ojos.

―Precisamente. Ya estás preocupada.

Me senté.

―Hoy decide.

―Hoy decide un hombre que no recuerda haberte besado contra ...

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