Capítulo 58 58

—Si cruzas esa verja con él, quiero que sea porque lo elegiste tú, no porque la casa te hizo confundir libertad con otro hombre.

Iker seguía junto al coche.

Roque, detrás de mí.

La verja abierta entre los tres parecía una broma demasiado obvia.

—Necesito cinco minutos —dije.

Iker frunció el ceño.

—¿...

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