CAPÍTULO CIENTO CUARENTA Y CINCO

MELO

—¿Crees que Carina nos extraña? —pregunta Isabella a mi lado.

Ambos estamos tirados en la cama, agotados y sudorosos. Acabamos de pasar más de una hora haciendo el amor.

—Ojalá —respondo.

Se apoya contra mí y pone la cabeza en mi pecho—. No quiero salir de esta burbuja.

—No deberíamos —con...

Inicia sesión y continúa leyendo