CAPÍTULO CIENTO SESENTA

MELO

—Si me acostumbro a despertar así y luego te detienes, me voy a enojar mucho —digo, poniéndome cómodo mientras Bella me chupa la verga.

Ella se ríe y saca lentamente mi verga de su boca. Niego con la cabeza.

—No dije que te detuvieras.

—Estoy emocionada. Me encanta tener una niñera.

Esta e...

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