CAPÍTULO CIENTO SESENTA Y NUEVE

ISABELLA

El impacto en los rostros de los agentes es más que evidente. Esto no era, en absoluto, lo que esperaban.

—Se lo mencioné a mi esposo y lo descartó.

—Con toda razón, señora. Randall está loco —dice el agente Miller.

—No está en las noticias ni en ningún informe que vayan a ver, pero aye...

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