Capítulo 137 Té o café

Sophie inhaló hondo y, poco a poco, se permitió relajarse mientras seguía a su madre a la cocina. La luz del sol entraba a raudales por los ventanales, resaltando el suave brillo de las encimeras de mármol. De la bolsa del supermercado que Margaret había llevado se escapaba un olor inconfundible: du...

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