Capítulo 306 Esmalte de cera de abejas: el punto de vista de Amelia

La biblioteca real olía como siempre: a papel viejo, a cera de abejas para pulir y a ese tenue frío mineral que se aferraba a cada tramo de obsidiana en este palacio, por más que siglos de vida hubieran intentado templarlo. Me acomodé en una de las largas mesas de lectura cerca de los ventanales alt...

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