CAPÍTULO 103

ALEXANDER

—Es una mejora. La mayoría de los días soy un maldito imbécil— dije sin emoción, mi voz cortando el espeso silencio.

La mirada de mi padre se dirigió hacia mí, su expresión retorciéndose—indignación, incredulidad, asombro, todo mezclado.

—Ella te llama imbécil la mayoría de los días...

Inicia sesión y continúa leyendo