CAPÍTULO 11

ALEXANDER

Mientras estaba allí, con mis ojos clavados en los de ella desde el otro lado de la habitación, intenté convencerme de que esta fijación no era más que un capricho pasajero, un incendio que eventualmente se apagaría una vez que hubiera saciado mis deseos.

Pero la verdad era que Alina...

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