CAPÍTULO 115

ALINA

—Sí. Y supongo que eso es solo el comienzo.

Exhalé por la nariz, largo y lento, como si intentara sacar el recuerdo de mi cabeza.

—¿Comienzo? —repitió Alexis, moviendo las piernas como una niña en la mañana de Navidad.

—¿Hay más? Dios, amo mi vida.

Le lancé una mirada tan afilada que ...

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