CAPÍTULO 135

Saco las llaves de mi bolsillo y presiono el mando; el Audi cobra vida, los faros cortan el crepúsculo, las puertas se desbloquean con un suave y satisfactorio clic. Camino alrededor del coche hasta el lado del pasajero y abro la puerta para Alina.

Ella duda—como si la puerta abierta fuera una tram...

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