CAPÍTULO 20

ALEXANDER

Nunca he visto a una mujer tan feroz, tan altiva y tan condenadamente hermosa. No tengo problemas para conseguir mujeres.

Siempre tuve cierta reputación con las mujeres: parecían atraídas hacia mí como polillas a la luz. Y nunca he sido de los que les niegan, o se niegan a sí mismos,...

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