CAPÍTULO 223

ALEXANDER

Cuando Alina bajó de su orgasmo, con el cuerpo todavía temblándole por las sacudidas posteriores, la volteé boca arriba en un movimiento fluido y posesivo.

Cayó en medio de la cama arruinada de pétalos de rosa, sonrojada, radiante y jodidamente perfecta.

Unos cuantos pétalos sueltos se ...

Inicia sesión y continúa leyendo