CAPÍTULO 257

ALINA

—Créeme. Ese hombre está desesperadamente mal por ti, en plan catastrófico.

Puse los ojos en blanco con tanta fuerza que hasta me dolió.

—¿Y a mí qué me importa?

Alexis parpadeó.

—Ah, ya. Ahora estamos fingiendo.

—Hablo en serio.

—No, no lo haces.

Me crucé de brazos.

—Me mintió.

La s...

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