CAPÍTULO 263

ALINA

—Llámame como quieras. Con tal de que lo estés diciendo mientras estoy dentro de ti.

Cerré los ojos con fuerza, librando una batalla perdida contra el calor que se acumulaba en la parte baja de mi vientre.

Traidor, le grité mentalmente a mi propio cuerpo.

No me hizo caso.

Apreté más los...

Inicia sesión y continúa leyendo