CAPÍTULO 270

ALINA

Parpadeé.

—¿Disculpa?

—Nos vamos.

Lo miré fijo.

—¿Nos vamos?

Asintió una sola vez.

—O sea... ¿nos vamos de verdad?

Apretó ligeramente la mandíbula.

—Nos mudamos a otro lugar.

Miré alrededor de la habitación.

Luego volví a mirarlo.

—¿Por fin el aire fresco de la montaña es demasiado...

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