CAPÍTULO 282

ALEXANDER

—Registren todo el terreno. Ahora —ordené, con la voz atravesando lo poco que quedaba del caos.

—Cada edificio. Cada habitación. Cada maldito arbusto. Encuéntrenla.

Mis hombres se dispersaron sin decir una palabra.

Andy no.

Se quedó ahí un segundo de más, con la cara del color de un p...

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