CAPÍTULO 31

ALINA

Podría estar atrapada aquí, pero no estaba rota.

Aún no.

Me vi en el espejo. El reflejo que me devolvía la mirada era desconocido—resentido, roto.

Mi respiración se entrecortó mientras mi mente me traicionaba, arrastrándome de vuelta a él. A la forma en que me había empujado contra la pare...

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