CAPÍTULO 35

ALINA

Mi estómago se revuelve.

—¿Qué estás haciendo?— susurro, temerosa de hablar demasiado alto, temerosa de que un solo aliento desencadene el disparo.

Alexander me observa con la paciencia de un depredador, su agarre firme mientras levanta la pistola que ya tiene en la mano. El metal brill...

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