CAPÍTULO 59

ALEXANDER

El nudo de mi corbata estaba desviado por medio milímetro.

Lo miré en el espejo, inmóvil, con la mandíbula apretada.

Las personas comunes podrían no haberlo notado.

Pero yo no era común.

Solté la seda y empecé de nuevo, dedos precisos, movimientos calmados—controlados.

Todo en es...

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