CAPÍTULO 90

ALINA

Me desperté con el sacudón de alguien agitándome, mis párpados abriéndose como plomo.

Lo primero que registré fue la oscuridad, rota solo por el tenue resplandor ámbar que se filtraba por las ventanas, proyectando largas sombras sobre las frías paredes de concreto de lo que parecía ser u...

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