CAPÍTULO 93

ALEXANDER

—Claro que va a estar bien— solté, cortante, peligroso. Pasé junto a ella y bajé con cuidado a Alina en la cama, cada movimiento deliberado, preciso, a pesar del fuego que recorría mi pierna por la bala rozada.

La acomodé en la cama, cada movimiento cuidadoso, preciso. Un dolor agudo...

Inicia sesión y continúa leyendo