Capítulo 27 Saliendo de sus manos

Alma se recargó en el umbral de la puerta sin intención de dejarlo entrar. Emiliano Daurella era idéntico a Emilio en apariencia; el mismo cabello rubio, los mismos ojos azules que eran casi como un par de gemas de zafiro, los mismos labios gruesos y carnosos, aquellas cejas abundantes y ceñudas, y ...

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