Capítulo 32 Devolviendo el doble.

—Bueno, vendrás conmigo señorita Bellucci, tenemos una fiesta de compromiso que organizar. —

Y tomándola de la mano, Emiliano la arrastraba hacia la puerta, logrando que las mejillas de Alma se encendieran.

—Demonios señor Daurella, espere al menos a que me desenrede el cabello. — Exigió Alma.

Ju...

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