Capítulo 33 Furia reprimida.

— Me gusta, este lugar es perfecto. — dijo Alma sonriendo maliciosamente.

Emiliano sonrió. Aquella nueva Alma era ambiciosa, poderosa y determinada; no se parecía nada a aquel ratoncito asustado que solía ser ante su media hermana y Emilio. Le gustaba, lograba excitar sus agitadas imaginaciones y t...

Inicia sesión y continúa leyendo