Capítulo 42 Ese hombre.

En el rancho, después de aquella cabalgata Alma y Emiliano reían al recordar viejas memorias de aquel sitio. La noche había caído y el fuego de la fogata en el patio dejaba sentir un ambiente relajado.

— Ya es tarde, creo que es momento de regresar a casa. — dijo Alma.

Emiliano negó. — ¿Porque no ...

Inicia sesión y continúa leyendo