Capítulo 93 Su decisión.

—Vamos, preciosa…mi hermosa diosa… — jadeó Emiliano al continuar moviéndola y escuchando placenteramente sus inútilmente contenidos gemidos.

Alma sintió un cosquilleó recorrerla y el grosor del miembro de Emiliano abandonarla para volver a hundirse en un segundo, provocando una sensación tan placen...

Inicia sesión y continúa leyendo