Capítulo 161

Se mudó a la silla frente a mí y se dejó caer en ella sin nada de su gracia habitual. Su mano fue a dar distraídamente con otra figurita sobre el escritorio—una especie de robot mecha—y la hizo girar entre los dedos como si fuera una piedra de ansiedad.

—La situación es complicada —dijo al fin—, po...

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